El joven aprendiz Paul Manning, de Birmingham, viaja a una bucólica localidad rural acompañando al ingeniero encargado de las obras que deben hacer llegar el ferrocarril a la región. Durante su estancia en el lugar, decide ir a visitar a unos parientes lejanos, el reverendo Holman y su familia, aunque tiene miedo de encontrarse un ambiente encarnizado y retrógrado. Pero, contra todo pronóstico, queda merodeado de la cultura y la sensibilidad que se respira en casa del sacerdote, y aún más de la hija de la familia, su primo Phillis. Ella es todavía una chica muy inocente, y queda deslumbrada por las maneras más sofisticadas que ha llevado a la localidad su pariente de ciudad.